Luz y Oscuridad tuvieron cinco hijos: Amanecer, Mañana, Mediodía, Atardecer y Medianoche. Cuando los cinco hijos dormían profundamente, Tiempo vino y les susurró algo al oído.
¿Qué crees que pasó cuando abrieron los ojos?
Cuando Paula intenta huir de su madre, que quiere sonarle los mocos, la niña es firme: —¡Nadie toca a Pepo! —¿A quién? —quiere saber su madre. —A Pepo. Mi moco seco. Necesitarán al menos mil soluciones para acabar con esa pequeña pelotilla.
¡Oh, un charco de barro!¿Y si le das una palmada? ¿Y si aplastaras este plátano muy maduro? ¿Y si hicieras saltar al gato dentro de su caja de arena?
¡Puaj, puaj, puaj!
Lucía y sus amigos siempre andan buscando alguna cosa: un lugar para hacer un bocado todos juntos, un tesoro que está bien escondido, una mamá para unos pollitos que tienen frío...
Puerta cerrada, luz apagada. Nicolás mantiene los ojos abiertos en la cama y la mirada fija en las agujas de su despertador. Le gustaría que las horas pasaran más rápido. El oído atento hacia el sonido de la casa. Quiere que sus padres vayan a la cama inmediatamente.
A mi hermano le encantó el regalo de nuestra tía.
“La llamaré Teresa” dijo al ver la muñeca de trapo.
Cuando mi hermano dijo que quería dormir con Teresa,
mi padre dijo: “No es grave. Ya se le pasará”.
¿Qué ocurre cuándo se construye sin parar? Al principio no había nada. Nada de nada. Por supuesto, aquí o allí, había algunos árboles. Pero no era casi nada...